Guardian*s del Buen Fuego

Un camino iniciático al compás del ciclo astronómico de Venus

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El Ascenso del Buen Fuego

Acompañar el ciclo astronómico del planeta Venus es el proceso cíclico más transformador y reparador que conozco. Una vía directa al reencuentro con nuestro valor esencial y la posibilidad real de caminar día a día con gozo, apertura y soberanía, al compás del tiempo orgánico.

Este proyecto propone un cuidado acompañamiento de 8 meses (febrero - septiembre) para la segunda parte de su ciclo (que llamamos "Ascenso") con base en la astrología, la astronomía, la narrativa mítica, la somática y la alianza de las flores.

El encuadre está diseñado para ofrecer una guía mensual sencilla, cálida y accesible en forma de audios, escritos y prácticas concretas tanto para quienes desean caminar el ciclo de manera íntima como para quienes prefieren el sostén del grupo.

Además del material a tiempo real (audios, escritos y algunas prácticas somáticas), los gráficos y el mapa de los portales del Ascenso, tendrás acceso a círculos de palabra mensuales y a un grupo permanente en Telegram.

En este sentido, diseñas el camino a tu manera y ritmo: puedes apoyarte en el ciclaje como un tambor que te ofrece recursos para acompañar por tu cuenta a Venus (y a Marte) o puedes elegir ir poniendo tu proceso en común en los círculos de palabra mensuales.

De dinamizar los círculos de palabra se encargará mi colega Enara I. Domínguez que, además, estará facilitando un círculo de investigación por aportación consciente y base ecofeminista llamado "Venus y los dineros: ¿puede ser el dinero Amor?".

 

En síntesis, ¿qué incluye este ciclaje?

 

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Tres clases teórico - prácticas online en febrero, agosto y septiembre (con grabación) + Mapas + Hoja de ruta

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La guía mensual: audios, escritos y prácticas que marcan el tambor del ciclo (astrología/astronomía, mito y somática)

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La alianza vegetal: una propuesta de esencia floral del Sistema Bach por mes para hacer cuerpo el ciclo

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Un círculo de palabra al mes para quienes desean elaborar su proceso en grupo (sin grabación)

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Grupo de sostén y puesta en común en Telegram

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Un círculo de investigación opcional a cargo de Enara sobre el dinero y lo material. Encuentra los detalles aquí.

El camino de Venus

El 6 de enero, tras largos meses alejándose de la Tierra, Venus se unió al Sol a 16º22 de Capricornio. Este encuentro marcó el punto medio de su ciclo de 19 meses: el Inframundo, que es la fase en la que agendamos tiempo de descanso y restauración.

Ha sucedido (y continúa en marcha) un proceso invisible de reparación en lo más crudo de nosotr*s. Esta es la marca del mes de enero: un contacto silencioso con nuestra realidad íntima y la invitación a comprometernos con cuidarla como nunca antes, con madurez, en alianza con el tiempo. Esta es la base de lo que construiremos en los meses venideros.

En las sesiones 1:1 tengo el honor de registrar a tiempo real cómo mis consultantes y ciclantes están en contacto en este momento con capas muy sutiles que atraviesan de pleno la manera en la que construyen la relación consigo mism*s y sus intercambios (asuntos de Venus). La sutileza de la revelación en ciernes es tal que solo quienes han encontrado "cómo abrir el oído" (permanecer en contacto sentido) pueden llegar a registrar la importancia de lo que está en juego, aunque aún no haya palabras para explicarlo.

El punto medio del ciclo de Venus nos permite acceder cíclicamente a nuestra dimensión más esencial, más valiosa, y también, por alguno de sus bordes, a la herida de desvalorización o desamor primaria... para atenderla. Y como este ciclo de Venus inició en el signo de Aries, allá por marzo del 2025, esa herida condiciona:

  • La manera en la que nos autoafirmamos (o no)
  • La relación con nuestra vitalidad
  • La sabiduría con la que elegimos nuestra batallas
  • El permiso que nos damos (o no) para elegir y jugar con coraje nuestro deseo y nuestra diferencia
  • La salud con la que gestionamos la ira, tanto la propia como la ajena, y nuestros límites
  • La reciprocidad real de nuestros intercambios energéticos, materiales y espirituales

Cuidar este momento, en el sentido de reservar tiempo, silencio y permiso para descansar y recibir la cura, es vital para que podamos acompañar con plenitud el proceso de florecimiento que propone la segunda parte del ciclo de Venus, que se extenderá de aquí hasta octubre.

 

 

¿Por qué florecimiento?

 

Porque una vez hemos tomado contacto sentido, somático, con algún aspecto de nuestro valor esencial y/o de la herida de desvalorización, ya no hay vuelta atrás.

La metáfora del Inframundo es muy útil, pues no hay mito en el que este paisaje arquetípico de la psiquis humana no se tiña de la ley del "no retorno", es decir, que el Inframundo funciona como un umbral iniciático: quien lo cruza queda sujeto a una ley irreversible de transformación.

Quien desciende al Gran Abajo jamás puede regresar igual.

Así sucedió para la diosa sumeria Inanna (nuestra principal guía en los caminos de Venus), para Kore/Perséfone, Osiris, Orfeo, Quetzalcóatl... El descenso implica un pago y ese coste tiene que ver con acompañar a morir alguna dimensión de lo que somos. En el caso de la conjunción exterior entre Venus y el Sol, que sucede cada 19 meses, lo que muere es alguna forma de desvalorización o desamor hacia nosotr*s mism*s. Esto es así porque este momento del ciclo de Venus simboliza el momento en el que, despojad*s, nos presentamos en completa desnudez ante el Sol, que nos alumbra enteramente, recordándonos cuál es nuestro valor íntimo y sembrándonos del compromiso de protegerlo, celebrarlo y construir formas de vida y vinculación que lo honren.

 

¿Podemos notar cuánto duelo trae este alumbramiento?
¿Cuánta vulnerabilidad implica vernos así, en semejante desnudez?
¿Cuánta fortaleza y valentía hacen falta, al mismo tiempo, para vernos en nuestro valor esencial y en las heridas y programas que lo cercenan?
¿Cuánto es este contacto una suerte de cosecha?

Esta es una Visión muy íntima y precisa ser sostenida en el tiempo. El tiempo necesario para reaprender a caminar con mayor orden (coherencia, soberanía e integridad), más cerca de los valores de Venus.

Por eso el inicio del 2026 pide lentitud y encuadres propicios que nos acompañen a sostener la Visión el resto del año, a no dejar que se pierda en el imperio de la velocidad, del productivismo y lo irrelevante. La astrología del mes de enero acompaña esta lentitud, a partir de febrero, el clima se acelera y requiere que sepamos mantener el foco.

 

 

La tecnología del ciclo de Venus | Un encuadre amable, seguro y en femenino

 

Si de algo nos hablan los ciclos es de que el tiempo de lo vivo es tiempo de proceso.

La segunda parte del ciclo de Venus nos propone, por lo tanto, un PROCESO por el que, paulatinamente, vamos recibiéndonos de una manera más amorosa, con mayor ancla en nuestro valor íntimo.

Y esto sucede bajo un encuadre temporal claro, amable, seguro y en femenino basado en tres pilares:

  • Las fases astronómicas de su ciclo sinódico
  • La astrología y su danza de colaboración con el ciclo de Marte
  • El mito astronómico de 4500 años de antigüedad de la diosa sumeria Inanna, aquella que descendió por voluntad propia y supo cómo ascender, una vez iniciada.
  • Además, en el "Ascenso del Buen Fuego" exploramos las alianzas con las esencias florales del Sistema Bach como una vía opcional para apoyar de manera muy real y cotidiana nuestro proceso.
  • Y ofrecemos un grupo de investigación, también opcional, para abordar nuestro manejo del dinero y de nuestros recursos materiales.

En síntesis, la razón por la que llamo "tecnología" al encuadre que nos ofrece el ciclo de Venus es porque se trata de un proceso orgánico que nos recuerda cómo atravesar de manera saludable y segura el ciclo de descenso y ascenso (Vida-Muerte-Vida), que es un patrón natural de maduración y despliegue psico-somático.

Nadie se salva el Inframundo, por mucho que se resista. Hay momentos como este enero del 2026 en el que se abre un acceso colectivo a este tipo de patrón y hay otros momentos de la vida en los que accedemos de manera personal: muertes de personas significativas en nuestra vida, crisis de servicio o destino, rupturas, síntomas que nos ponen en jaque, períodos de fuertes emergencias inconscientes, pasajes iniciáticos significativos como el parto o el puerperio...

Acompañar el ciclo de Venus reflota la sabiduría antigua con respecto a las grandes iniciaciones de la Vida y a nuestro diálogo con lo Oscuro, el Inframundo, el Gran Adentro. Su danza planetaria nos recuerda cómo y para qué. Nos revela su sentido.

 

¿Se te ocurre cuál puede ser el impacto de esto?

 

Mes a mes, recibirnos en mayor integridad conllevará que las condiciones de nuestros intercambios cambien.
Lo que antes permitíamos, se va volviendo innegociable.
Se mueven los límites.
Caen modelos.
En una nueva vuelta de la espiral, se transforman conductas y actitudes.
Fortalecemos nuestra escucha somática, la guía del cuerpo.
Damos jaque a estrategias de desvalorización que conocemos bien:
complacencia, reactividad, sobreactividad, descuido corporal, hiperacionalización,
control, victimización, alienación, exigencia, hacernos sangre a nosotr*s mism*s.
Mutan nuestras formas de participar, de gestionar nuestro tiempo y energía.
Reformulamos nuestro manejo de recursos y dinero.
Dejamos de nutrir ciertas dinámicas relacionales para alimentar otras más recíprocas.
Nos descubrimos en diálogos internos más amables.
Vemos crecer nuestra sensación de agencia y soberanía.
Rescatamos una vivencia más orgánica del tiempo.
Respetamos más nuestro ritmo, nuestro deseo, nuestro corazón.

El tesoro del Inframundo requiere de nuestro compromiso y nuestra ferocidad: de nuestra habilidad para confiar en la Visión que nos ha sido entregada, para cuidarla como un Buen Fuego, protegerla y defenderla con naturalidad y, sobre todo, para cultivar la paciencia necesaria como para ir comprendiendo de a poco hacia qué nuevo escenario estamos siendo guiad*s.

Por eso, para mí acompañar la segunda parte del ciclo de Venus requiere de gran delicadeza y de un recordatorio continuo:

No abortes misión, no mires atrás, confía y continúa.

 

Y para que este recordatorio se vuelva cuerpo y florezca, necesitamos de buenas alianzas, porque si en algo consiste fortalecer la conexión con nuestro valor esencial y reparar la herida del desamor es en devolvernos al seno de la relación como base de nuestra existencia. Somos vínculo. Somos trama. Esa es la guía de Venus: la que nos rescata del individualismo y del desamparo civilizatorio para devolvernos a casa, a la apertura a amar y ser amad*s y a una forma de concebir y vivenciar el tiempo en la que quepamos enteramente, sin condiciones.

Esto es lo que me comprometo a cuidar de aquí a septiembre a través de este ciclaje: "la vía del Sí".

La invitación continua, a tiempo real, a poner foco en lo que nos abre, en los recursos que ya están disponibles, en las formas de jugarnos e intercambiar que nos nutren y en el gozoso compromiso con cuidar aquello que es verdaderamente valioso para nosotr*s.

 

El Buen Fuego. La vitalidad. Nuestro Sí.

 

Si sientes el llamado de mi alianza, aquí estaré para recibirte.

¿Qué incluye este ciclaje?

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GUÍA ASTROLÓGICA

La narrativa simbólica del ciclo de Venus, sus tránsitos y relación con el resto de planetas mes a mes, especialmente con la Luna y con el ciclo sinódico de Marte, que seguiremos de muy cerca.

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Astronomía y mitología

El acompañamiento al avistamiento celeste del planeta Venus y las diferentes fases de su ciclo en relación con el mito sumerio de más de 4500 años de antigüedad del descenso (y ascenso) de la diosa Inanna.

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El sendero de las flores

Cada mes presento una esencia floral del Sistema Bach, su arquetipo, signatura vegetal y medicina. Su toma diaria es una manera opcional de hacer cuerpo del ciclo y sentir la alianza del reino vegetal.

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3 Clases teórico - prácticas

Profundización en el ciclo y en su encuadre, propuestas concretas para acompañarlo a tiempo real, espacio para la reflexión, la investigación y la integración.

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Venus y el Dinero

Un círculo de investigación que propone una profunda revisión sobre la conexión con lo material y el dinero desde el enfoque ecofeminista a cargo de Enara I. Domínguez.

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Comunidad

Un grupo Telegram de sostén cotidiano y los encuentros mensuales vía Zoom como espacios opcionales para elaborar en círculo los tesoros y desafíos del ciclo de Venus.

El equipo

Detrás del contenedor cíclico de este proyecto estaremos:

Arminda Abdola Hernández, astróloga con enfoque psico-evolutivo, Educadora Somática del Movimiento Body-Mind Centering® (SME) y creadora; y Enara I. Domínguez, acompañante de procesos individuales y colectivos de recolocación de lo "matérico" y co-creadora del libro «Desmontando al Homo Economicus. Postales desde Isla Ternura» (Zambra, 2020).

Una colaboración que combina mirada cíclica, sensibilidad encarnada, experiencia sólida y la capacidad de traducir el viaje de Venus en un acompañamiento real y transformador.

“Tanto en consulta individual como en los ciclajes grupales Arminda acompaña con un gran respeto a lo que hay, desde una escucha abierta e intuitiva que ayuda a tomar registro de lo implícito y siempre aportando información y prácticas con las que poder ir afinando en esa escucha hacia dentro y hacia fuera para caminar con mayor coherencia e integridad la vida."

Idoia J.

“Para mí tu acompañamiento fue clave para (auto)validar mi impulso creativo e irle dando forma a su aterrizaje, que aún prosigue. Soy consciente de que hay mucha chicha sobre la que no he podido volver aún de aquellos encuentros. Algo, especialmente, me ha quedado latiendo desde entonces y me ayuda a autorregularme cuando me vuelvo a sentir insuficiente, cuando me desorganizo por dispersión, etc. No sé cómo tú lo decías literalmente, pero sería algo así como "volver sobre lo que ya hay, sobre lo que ya tengo recorrido, sobre quienes ya han respondido."

Covadonga G.

“La primera toma de contacto en el ciclo 'Lado a lado' ya ha desvelado dinámicas creativas que antes no tenían nombre. He encontrado mucho descanso al poder nombrar y sobre todo al disfrutar de la disponibilidad de Arminda para interpretar y reinterpretar maneras en las que abordar esas fuerzas para que se vuelvan aliadas:"

Irene A.

“Bajo mi percepción la labor que realiza Arminda, tanto en los ciclajes como en la consulta, responde a un rigor, a una honestidad y pasión que le son genuinas, todo ello y más, bañado por un don propio al que responde con tesón y un compromiso de abrumadora generosidad. Ella se nutre de lo mejor y te nutre con ello, brinda brillo y calidad. La terrenalidad y arraigo de su cuerpo, que pisa descalzo y consciente, le posibilita una elevación hacia la lectura e interpretación del cielo bajo un prisma humano, tangible y acorde a nuestro tiempo y realidad, que te permite un trabajo personal consecuente y real. La belleza de las artes impregna su entrega, así como la autenticidad de su persona que emana espontaneidad, frescura y amor."

Judith M.

“Ciclar con Arminda el camino de Venus es abrirse a una escucha profunda, íntima, de vislumbre y reconocimiento de facetas que nos habitan, percibiendo sus voces, sus necesidades, sintiéndolas en el cuerpo, haciendo espacio para su necesaria expresión. La guía y percepción de Arminda, su palabra y sostén en el proceso individual y grupal, hacen posible este enfoque somático-astral que nos orienta hacia la sensación de lo que los astros dibujan en el cielo y está plasmado en la propia carta astral.”

Irene N.

“El acompañamiento de Arminda para adentrarme en la experiencia del ciclaje ha sido maravillosa. Mi experiencia con el ciclaje ya venía de varias vueltas con la Luna y con Venus. La gran aportación que he recibido de ella ha sido traer a la luz de mi consciencia la percepción corporal: todo eso que yo puedo entender en teoría, bajarlo al cuerpo. Los recursos en los que ella se apoya para comunicar son muy innovadores para mí, pues teje el conocimiento con el lenguaje resguardado en mi cuerpo. Su voz es una guía, tiene una gran capacidad para tejer las palabras y que ellas mismas vayan encontrando fisuras en mi mente para entrar y traer nueva información en potencia que se hacen saber en mí."

Yuliana C.

“Ciclar con Arminda ha sido un abrirse -venusinamente- a la escucha, a la percepción. Abrirse a una experiencia encarnada del código astral, de la propia carta, de los tránsitos y del ciclo sinódico de Venus, con la diosa como guía.”

Irene

“La consultoría y los ciclajes de la mano de Arminda han significado un profundo, sencillo y misterioso permiso para registrarme suficiente. Rescatar la voz que une todas las voces, descansar en lo que hay, discernir el oro entre la paja, reflexionar enfoques y pensamientos, presentarse a la vida, a todo esto me ha acompañado la presencia sólida y sensible de Arminda. Su trabajo posibilita que se abran las brechas del tiempo y que se amplíen los espacios internos.”

Sybila G.

“A través del ciclaje de Venus y de las sesiones individuales Arminda me ha llevado de la mano hacia lugares dentro de mí que necesitaban ser mirados, cuidados y encuerpados. Su palabra, precisa y sabia, y las propuestas prácticas me han dado fuerza para iniciar el viaje de vuelta a lo que soy y había olvidado. Un proceso en el que me siento acompañada y respetada.”

Nuria F.

“Ciclar con Arminda, hacer consulta con ella y entrar en todo su Universo es de un valor inmenso para mí.
Es un soporte más profundo a algo que ya era muy importante en mí, que es vivir y acompasar nuestra vida y proyectos a los ciclos naturales.
Es una toma de contacto con la ciclicidad de una manera más profunda y con una persona que pone el autocuidado, el mirar dentro nuestro sin engañarnos, la propia regulación y la entrega al Misterio también como brújula.

Todo esto sumado al gran conocimiento que desprende que deja claramente ver que el estudio del ser humano en todas sus envolturas es algo serio para ella, convirtiéndose en una auténtica peregrina y sabia transmisora de todo lo que atravesamos en nuestro camino por esta Tierra.”

Carolina P.

“Mis experiencias con Arminda han penetrado amorosamente sobre las formas en que me presento al mundo. Son un ancla y sobre todo un espacio de comodidad compartida -especialmente en los círculos- donde, a través de la palabra y el lenguaje de lo sutil, me he acercado a una interioridad propia inexplorada, donde el cuerpo toma un real protagonismo para hacer lugar al misterio, en una armonía que se configura con los ritmos de lo esencial.”

Lucía U.

“Un espacio/tiempo para poder entrar en contacto y explorar la vida tal como se nos va presentando, tal como la vamos sintiendo. El trabajo de Arminda se sostiene desde lo real y lo poético y se transforma en un lugar de encuentro y pensamiento al que unx siempre puede volver.
Un reparo, un desafío, un soporte: la propuesta está en movimiento, llena de vida y camina junto a nosotrxs.”

Catalina M.

“Acompañamiento nutricio y cercano.
Narrativas profundas, abundantes y poéticas cuando no sonoras con cánticos inspiradores, arraigados a la tierra.
A lo largo de este ciclar de la mano de Arminda he encontrado el gran regalo de tejer en red, de sentirme en tribu. Teniendo la oportunidad de ir construyendo un puente entre el arriba y el abajo, entre el cielo y la tierra, entre el lenguaje de las estrellas y el soma.
Esto gracias a la sabiduría que Arminda pone al servicio, con el corazón y la generosidad de alguien que vive la astrología en su registro corporal y nos enseña a hacerlo. Seguiré en estos círculos guiados por Arminda sin dudarlo.”

M. Jimena C.

“Mi sesión con Arminda fue un regalo, ella me trajo una visión hermosa sobre el camino de mi maternidad a través de la carta natal de mi hija. Su lenguaje y su transmitir son algo que resuena en lo más profundo del alma de todo aquel que se abre a través de la simbología a encarnar los arquetipos, un acompañamiento potenciado por esa forma tan única que ella es capaz de expresar.”

India Gitana

“Hice una consulta de revolución solar con Arminda y me sentí muy cómoda, se sintió un encuentro sintonizado que trajo claridad, preguntas a reflexionar y apertura hacia algunos hilos que aparecieron en la sugerencia de la carta en cuanto al próximo año. Muy agradecida, sigo explorando las perlas que aparecieron en el encuentro.”

Ángela R.

"Arminda es una traductora de las estrellas, los planetas y los ciclos atinada, clara, amable y concisa. En marcos tan amplios como lo es el astrológico, valoro mucho su capacidad de síntesis y la unión de las disciplinas con las que trabaja (el soma, la creatividad, la Tierra...), dando con todo ello una perspectiva interseccional que nutre, aterriza y abre posibilidades para la regeneración de la vida y la integración del tiempo cíclico."

Enara I.

¿Necesito saber astrología para participar?

Puede enriquecer tu proceso, pero no es necesario. La propuesta está diseñada como un encuadre útil para cualquier persona que siente el llamado de Venus, que es un principio que excede lo astrológico y tiene que ver con nuestro conexión con el valor, el amor propio, los recursos, la apertura y el gozo, por nombrar solo algunas de sus temáticas clave.

"Guardian*s del Buen Fuego" propone un proceso de iniciación de nuestra dimensión femenina y su diálogo colaborativo con nuestra dimensión masculina y nuestra capacidad de actuar y manifestar en consecuencia (Marte). Algo que, por supuesto, va más allá de lo astrológico. Recuerda que el ciclo de Venus es un ciclo visible, lo que significa que basta tener ojos deseosos de ver para seguirlo en el cielo de la mañana y en el cielo del atardecer. Tanto Enara como yo apelamos, antes que al conocimiento, a la experiencia directa.

Tengo una práctica avanzada o ejerzo como astrólog*, ¿esta propuesta puede servirme igualmente?

Sí, este hecho hará que puedas extraerle muchísimo jugo al ciclaje y que, con el tiempo y el avistamiento celeste, puedas aplicar el encuadre del ciclo de Venus a tus proyectos y a tu mismísima práctica. El enfoque es vivencial y somático: no se centra en la interpretación técnica, sino en integrar la astronomía de Venus desde la experiencia corporal, simbólica y cíclica.

¿Qué pasa si no puedo o no quiero asistir a los encuentros?

Hay dos tipos de encuentros online vía Zoom: las clases vivenciales y los círculos de compartir mensuales.

Las tres clases vivenciales (febrero, agosto y septiembre) quedan grabadas y disponibles para que las veas cuando mejor te convenga. Los círculos de compartir mensuales, sin embargo, son opcionales y no serán grabados. Están enfocados en personas que quieren compartir y elaborar sus vivencias en grupo durante el ciclaje.

¿Qué tipo de acompañamiento ofrecen?

Acompañamos de forma sensible y respetuosa. No empujamos procesos ni imponemos ritmos. El camino de Venus es, por fortuna, un pulso vivo al que siempre podemos regresar, por más que a veces dejemos de escucharlo. Ofrecemos herramientas prácticas, sostén y un espacio de exploración. A partir de ahí, cada quién elige su propio "cómo".

¿Puedo pagar en otra moneda o fraccionar el pago?

En caso de que te encuentres en una situación financiera delicada y no estés dirigiendo tus recursos hacia otro tipo de acompañamiento, contáctanos para que podamos valorar tu caso y encontrar una manera de hacerlo posible.

¿Qué incluyen las propuestas mensuales?

Cada mes recibirás material astrológico, astronómico y mítico y las propuestas de integración de las esencias florales. También prácticas o propuestas somáticas de manera puntual.

Y, en el caso de querer formar parte del grupo de investigación facilitado por Enara, recibirás además ejercicios específicos de reestructuración material.

¿Qué sucede si me inscribo y luego no puedo continuar?

Te pedimos que antes de inscribirte te asegures de tu disponibilidad y deseo de sostener el proceso a tu manera. Cualquier persona que se une al proyecto se compromete a realizar el pago completo, los 222€, aunque más tarde decida no continuar. Recuerda que solamente hemos fraccionado el pago para facilitar el acceso a un amplio rango de economías. Agradecemos profundamente tu comprensión y compromiso.

¿Cómo sé si este espacio es para mí?

Escucha la llamada dentro de ti. Venus es un principio magnético y su lenguaje es el de la atracción sincera. Si sientes resonancia con la medicina de la escuela de Aries (liderazgo, valentía, autoafirmación, diferenciación, vitalidad), con la práctica cíclica y la astrología que rescata la relación directa con las estrellas; si deseas profundizar en la sabiduría de tu corporalidad, de tu deseo y en "la vía del Sí", probablemente encuentres aquí un refugio fértil.