Enero y el ciclo de Marte | Astrología del 2025

Ene 20, 2025 | Clima energético, Astrología

Una ventana a la astrología actual

Buenas tardes,

En este artículo abrimos una primera ventana a la astrología del 2025 y concluimos el pasaje que abrimos, un diciembre más en este proyecto, en relación a la práctica antroposófica de las 12 Noches Santas y a la «iniciación» de Marte.

Como virginiana, está en mi naturaleza compartir síntesis metabólicas, frutos sentidos de lo que registro (y me registra). Esta es mi intención de hoy: elaborar lo que hemos atravesado en las pasadas semanas de enero 2025 para situarnos en relación a los movimientos por venir, que estaremos acompañando durante todo el año a través de este espacio, paso a paso, a tiempo real.

 

Enero 2025: recapitulación astrológica

El pasado día 13 de enero atravesamos la Luna llena de Cáncer y pocos días más tarde, la madrugada del 16, Marte, también en Cáncer, se opuso al Sol en Capricornio. También en enero los Nodos de la Luna cambian del eje Aries/Libra al eje Piscis/Virgo. Así que hemos venido atravesando días de culminación emocional y redireccionamiento de nuestra flecha evolutiva, días claves a la hora de resituarnos de cara a lo que queremos caminar de aquí en adelante.

Con Venus, Saturno y Neptuno activando los últimos grados de Piscis, estos primeros meses del 2025 pueden ser momento de despedidas. Muchas personas pasan del Otro Lado. Ciertos eventos nos arriman al borde de una situación que sentimos de «no retorno». A veces, nuestras circunstancias parecen las mismas, pero nuestra disposición y percepción ante ellas se transforman completamente. Cambio de pantalla.

 

La fase menguante y el ciclo de Marte

Esta semana, con la pérdida de luminosidad lunar, nos adentramos paulatinamente en la fase menguante y, ya con el Sol iniciando su tránsito por el signo de Acuario, ahondamos en el proceso de integrar y desaguar lo que la Luna llena en unión a Marte removió y trajo a la superficie.

Como decía, despedidas, conclusiones, cambios de dirección inesperados; hasta el 24 de febrero, día en el que Marte estacionario recupera su marcha directa, nos ubicamos en la fase de Re-orientación de su ciclo sinódico, un periodo en el que comienza a asentarse una renovada sensación de propósito.

A través de diferentes expresiones he tratado de ponernos en contacto con «el tironeo del alma»; con esa pregunta necesaria y cíclica que alzamos en relación a lo que nos motiva y nos mueve en la vida y que, a medida que nos hace escuchar y desenredar las respuestas y señales que van llegando, nos descubre vectores de dirección que nos invitan a cambiar el sentido de nuestra marcha y, en ocasiones, de la organización de nuestra vida cotidiana.

¿Qué te han revelado las últimas semanas?
Si realizaste la práctica antroposófica de las 12 Noches Santas, ¿cuál fue tu vivencia? ¿Con qué te confrontó? ¿Qué te aportó?
¿Hacia dónde quieres dirigirte a o largo de los próximos meses?

 

Una invitación sentida

Mi invitación para esta menguante es que realicemos un cambio consciente -una permuta-. Se trata de hacer de las preguntas anteriores una sensación sentida y de la sensación sentida, una guía para nuestro presente.

En vez de preguntarnos hacia dónde queremos dirigirnos en los próximos meses, nos preguntaremos cómo queremos sentirnos y escucharemos la realidad somática que se despierta. Quiero sentirme en paz, motivada, focalizado, agradecido, libre, segura, centrada en lo esencial… ¿Cómo quiero sentirme? Y escucho la realidad corporal de esas sensaciones. Permito que mi «deseo evolutivo» se vuelva experiencia presente, punto de partida, horizonte en despliegue. Una guía real.

La fase de Re-orientación nos pide saber (re)comenzar y, en esta empresa marcial podemos no encontrar sincero apoyo en el intelecto, pero sí un soporte invaluable en la tierra que somos.

 

Luna nueva de Acuario

Nos encaminamos hacia la Luna nueva de Acuario el próximo día 29, la Luna en la que sembramos «el juego de cintura o el pequeño salto» que nos permite evolucionar hacia lo que no sabemos, pero que sin duda nos trepa por el cuerpo, susurrándonos cómo. Toda Luna nueva es instante fecundo, oportunidad de siembra; y esta en concreto nos invita a re-sentirnos y hacer real el salto día a día, con una disciplina capaz de edificar una vida descolonizada, más independiente, más sólida y, también, menos mediatizada por las fuerzas subterráneas que dominan y dirigen el «progreso» civilizatorio.

Esta semana el Sol se une a Plutón en Acuario y comienza a alumbrar las progresivas e impensables transformaciones que atravesaremos como sociedad en las próximas dos décadas. Con Plutón sabemos que las fuerzas transformadoras operan desde lo subterráneo, subrepticiamente. Centrarse en la punta del iceberg es el gran peligro de estos tiempos: quedar a merced y tragarnos las estrategias visibles de las corrientes subyacentes que orquestan el destino colectivo y que se apoyarán cada vez con mayor aplomo en la tecnología, la velocidad, la interrupción y la información para comandarnos.

Por eso, mi insistencia: este es un año crucial para empezar a hacer recurso y guía sólida de nuestras sensaciones sentidas (de nuestro cableado a tierra, a nuestra verdad somática). Un año para descreer y ralentizar, para devolvernos el juego y el tiempo para la creación y la escucha profunda que aparentemente nos han sido extirpados.

 

Escuchar el propósito

La sensación de propósito es vital (y vitalizante) en este camino. Y el ciclo de Marte me enseña, año tras año, que esta es una sensación que se renueva cíclicamente si sabemos cómo acompañarla, a pesar de la incomodidad, el tiempo o el dolor que implique.

Como la naturaleza de Marte, la sensación de propósito está viva, es caliente, penetra la realidad y la transforma. No se fija, se expresa siempre en movimiento. Requiere de nuestro coraje, de nuestra atención y, sobre todo, de nuestra disposición y compromiso a jugarla día a día.

A lo largo de los próximos meses la acompañaremos a desplegarse con inspiración de la astrología y la ciclicidad. No vamos a dejarnos fagocitar ni embaucar. Nuestro propósito es inmune al hechizo tecnológico.

¿Lo escucharemos?

 

Sembrando futuro: nuevos proyectos

Gracias a todas las personas que participaron de la práctica de las 12 Noches Santas en intimidad y a las que decidieron presentarse al encuentro presencial. Espero que el proceso haya alimentado la llama de su propósito tanto como lo hizo conmigo y que nos encontremos el próximo año.

Estoy gestando un proyecto para acompañar el ciclo sinódico de Venus*Aries que no despegará en marzo, sino en mayo. Será un espacio de profundización en la tríada flores-sueños-astrología dividido en dos módulos: descenso y ascenso. Como siempre, desde un foco cíclico y somático, continuando de alguna manera la humilde «escuela de misterios» que caminamos lado a lado desde hace años junto a mi amiga y colaboradora Rocío Flores, astróloga de corte mítico y arquetipal.

Este año ofreceré también por primera vez «Retorno lunar», un círculo de profundización trimestral en la Luna natal. Se trata de un proceso que hasta ahora he acompañado de manera individual en consulta y que he decidido presentar bajo un marco grupal útil para quienes buscan aterrizar su práctica astrológica e integrar recursos cíclico-corporales a su andadura con las estrellas.

Compartiré los detalles más adelante.

Mientras tanto, bella mengua y dulce camino hacia la Luna nueva,
Arminda