Luna llena de Cáncer

Ene 12, 2025 | Astrología, Clima energético

Activaciones del plenilunio

El próximo 13 de enero 2025 atravesamos la Luna llena en el 24º de Cáncer. Desde Capricornio, el Sol alumbra de frente no solo a la Luna, sino también a Marte retrógrado, que el pasado 6 de enero, día de la Epifanía, reingresó en Cáncer luego de un demorado periodo en Leo (4 de noviembre 2024 – 6 enero 2025).

*En este texto voy a compartir algunas cuestiones técnicas. Para quien necesite situarse en el ciclo de Marte, realicé un audio como parte del encuadre de «la práctica de las 12 Noches Santas» al respecto que, aunque no se haya realizado la práctica, puede ser útil por sí solo. Lo pueden escuchar aquí: escuchar aquí.

En este preciso momento, Marte transita por segunda vez por los mismos grados matemáticos que recorrió a finales de octubre del pasado año. Esto es importante porque esta Luna llena trae luz a las temáticas que, en lo más íntimo, cada un* de nosotr*s viene procesando desde entonces.

El ciclo de Marte

El ciclo completo de Marte («ciclo sinódico») tiene una duración aproximada de entre 25 y 26 meses y medio, y su retrogradación coincide con el punto medio de su ciclo, que es el momento en que se acerca más a la Tierra y luce rojísimo y brillante durante prácticamente toda la noche en la bóveda celeste. Es entonces -ahora-, cuando se produce una alineación entre el Sol, la Tierra en medio y Marte del otro lado. Esto significa que Marte y el Sol están en oposición y que, por lo tanto, es completamente iluminado por el astro rey, dador de consciencia.

Este es un evento que queremos atender con plena consciencia porque implica la posibilidad de «alumbrar» aspectos de nuestra identidad masculina que permanecen en sombra. Cada dos años, nos presentamos a la iniciación de esta dimensión de nosotr*s que determina cómo nos jugamos en el mundo, el vínculo con nuestra vitalidad, nuestra capacidad de dinamizar lo que consideramos valioso para nuestra vida y la de quienes nos rodean, la salud de nuestra parte deseante, nuestra habilidad para independizarnos, diferenciarnos, defender y proteger lo que es esencial, etc. No es poca cosa.

Los signos envueltos en esta retrogradación

En esta ocasión, los dos signos envueltos en la retrogradación de Marte han sido, primero, Leo y, ahora, justo en el momento en que se perfecciona la oposición al Sol, Cáncer. Bajo mi perspectiva, el juego de esta iniciación tiene que ver con patrones emocionales y transgeneracionales de actuación muy arraigados que se han vuelto marca de identidad.

Y, entonces, la oportunidad de deshacer algunos de esos hilos invisibles que nos mantienen participando de dinámicas cotidianas que sabotean nuestra capacidad de realización evolutiva personal.

Y quiero hilar aún más fino: este ciclo de Marte que caminamos inició con su conjunción al Sol («Marte nuevo») el 18 de noviembre del 2023. En enero del 2024, Marte se alejó lo suficiente del Sol como para volver a ser visible en el cielo de la madrugada. Para entonces, se situaba en el signo de Capricornio tropical. Para el punto medio de su ciclo, en el que nos encontramos ahora, Marte recorre el signo opuesto complementario, Cáncer tropical.

 

Eje Cáncer – Capricornio

En astrología, este es el eje Padre – Madre. Este ciclo de Marte nos propone una maduración de nuestra identidad masculina que pasa por una inmersión en las guerras y los conflictos más invisibles, los que están grabados en nuestra sangre y en las corrientes de nuestra memoria, inclusive intrauterina, y de nuestros ancestros y ancestras.

Se trata de una inmersión pre-verbal, y no hay nada más complejo que bucear en el caldo de nuestro sistema emocional, traducido en conductas, mecanismos reactivos e identidad, sin la lámpara del entendimiento.

No sabemos cómo se hace. Cuando las fuerzas de lo subterráneo y de las aguas nos gobiernan, nos ahogamos, sobreanalizamos o nos insensibilizamos, en vez de seguir sujetando el timón. Cuando se ponen en jaque nuestras reacciones o una fuerza evolutiva como a la que aquí estamos atendiendo señala sin ninguna piedad cómo nuestra identidad y la manera en que nos vinculamos y actuamos es esclava de tales corrientes invisibles, nos resistimos a escuchar.

La resistencia es, tal vez, la gran enemiga de la iniciación de Marte.
Por eso los procesos de iniciación masculina implican pruebas que nos llevan al límite… Porque el cansancio y el dolor son grandes aliados de la rendición.

Y la iniciación solo sucede del otro lado de la rendición como Jesucristo iniciado en la Cruz o Francisco de Asís, bajo el golpe de gracia de un rayo que maceró completamente su cuerpo y marcó el último periodo de su vida.

 

Las fechas clave del punto medio de la retrogradación

Por todo esto decidí este año unir la práctica de las 12 Noches Santas con el ciclo de Marte; porque la práctica antroposófica es una tecnología ancestral de purificación que, de manera relativamente amable, nos va desyerbando, va acallando la voz de la voluntad para restituir la voz del alma y la escucha de las fuerzas subterráneas oníricas que van mucho más allá de nuestra identidad y que, si las dejamos operar, nos transforman.

  • El domingo 12 de enero, Marte alcanza su máxima cercanía a la Tierra.
    Nos entrega su ardiente beso que corta y hace sangrar, pero que también fortifica y regenera.
  • El 15 de enero, Marte alcanza su máximo brillo en el cielo del anochecer.
  • El 16 de enero, se opone al Sol, coronando el punto medio de su ciclo.

 

Una invitación de Luna llena

Mi invitación de cara a esta Luna llena y a la próxima semana es que cultivemos una actitud de profunda escucha y mínima resistencia. La particularidad de los planetas retrógrados es que encuentran inhibidas o contenidas sus funciones, y la función marcial es eminentemente proyectiva. Su naturaleza es activa y expresiva. Si a este desafío inhibitorio de la retrogradación sumamos su emplazamiento en Cáncer tropical, un signo eminentemente internalizante y emocional, podremos imaginar el cóctel volcánico del clima energético en el que nos encontramos.

Nuestra responsabilidad como practicantes de astrología pasa por reconocer el volcán interior y darle cauce. O, en caso de reconocer el volcán externo, cuidar lo posible y mantenernos a buen recaudo.

 

La «iniciación» masculina

Arquetípicamente y desde la mirada mítica, la iniciación masculina sucede en el enfrentamiento con las emanaciones más profundas de la propia sombra y en la más cruda y desnuda soledad. Solo en la hondura de nosotr*s mism*s sabremos qué es lo que estamos enfrentando y cuál es nuestra coronación. La promesa de Marte es que, una vez iniciado, sabrá alinearse con más inteligencia y valentía con los sueños de nuestro 2025 y con la realización de nuestro deseo evolutivo personal.

No puedo especificar cuál es la propuesta de Marte para cada una de las personas que formamos este círculo (puede ayudar echar un ojo al eje de casas astrológicas que toca esta Luna llena en nuestra carta natal), pero sí puedo asegurar que esta Luna llena traerá revelaciones claras para quien escuche. Una claridad que tal vez no tenga ver con entendimiento en nuestro lóbulo frontal, sino con un entendimiento sentido, profundamente somático.

Y también puedo asegurar que mantenernos en presencia ahora será clave para la astrología de los meses por venir, sobre todo a partir de marzo, cuando Saturno y Neptuno hagan su ingreso en Aries y Marte pase liderar nuestro proceso evolutivo colectivo.

De ahora en adelante, el llamado común es a la sana independencia, a la referencia sentida y a saber encontrar sabia guía para nuestros días en el fértil seno de nuestra vida interior.

Bellas cosechas de Luna llena,
Arminda